La educación superior en los años 80

La educación superior en los años 80

En realidad, lo que ocurrió en esta década fue un agravamiento de las notables deficiencias del sistema universitario.

En los años ochenta, Ecuador y toda América Latina vivían una honda crisis económica que habría de impactar en el modelo de desarrollo hasta entonces implementado, que ya se sentía caduco y había que superar, según decían las autoridades financieras de la época. La principal causa de la crisis de inicios de los ochenta fue la caída de los precios del petróleo en el mercado internacional, así como una deuda externa que detenía los índices de desarrollo económico y social.

Carencias y limitaciones

El sistema universitario ecuatoriano experimentó, en los años ochenta, un período de profundización de sus carencias y limitaciones. Por un lado, un aumento exorbitante de la matrícula universitaria y la creación desmedida de nuevas universidades (públicas y privadas)  que no respondían a las demandas de una sociedad que requería más cuadros técnicos que profesionales, pues según un informe elaborado para el Conuep y publicado en 1992, “de 530.977 bachilleres egresados entre 1981 y 1989, los 430.881 (81%) correspondieron a los cuatro tipos de bachilleratos (físico-matemático; químico-biológico; ciencias sociales; y comercio y administración) y solo el 19% restante fue egresado de las otras 23 opciones de bachillerato”. [1]

Cabe apuntar, por otra parte, que en estos años se vive la eclosión de las universidades privadas, proceso que se acelera a partir de los años 90. Desde 1946, con la fundación de la Universidad Católica de Quito, luego Pontificia Universidad Católica del Ecuador, se fundaron instituciones particulares de educación superior, como la Universidad Católica Santiago de Guayaquil (1962), la Universidad Laica Vicente Rocafuerte (1966), la Universidad Católica de Cuenca (1970) y la Universidad Técnica Particular de Loja (1971), que disputaron el estudiantado a las universidades públicas.

Sin embargo, este no fue uno de los principales motivos de la agudización de la crisis de la universidad pública y del sistema universitario en general. Y es que  la excesiva ideologización al interior de la Universidad había horadado sus propias bases, convirtiéndola en un botín para los distintos movimientos y partidos políticos que la cooptaron. A la hora de identificar a los actores del proceso, es importante señalar con nombre propio, al Partido Comunista Marxista Leninista y a su deriva política eleccionaria en las últimas décadas, el Movimiento Popular Democrático (MPD), que se atrincheró en los predios universitarios desde un activismo dogmático y pendenciero, a la par que ocupó buena parte del sistema administrativo, lo que generó una excesiva burocratización y sindicalización.

La crisis de profundiza

En realidad, lo que ocurrió en los ochenta fue un agravamiento de las notables deficiencias del sistema universitario que ya venían expresándose desde la década anterior, en el marco de una crisis económica generalizada que se acentuó a partir de la sucretización, medida implementada en el gobierno del demócrata-cristiano Osvaldo Hurtado Larrea.

En esa misma administración, sin embargo, se constituyó el Consejo Nacional de Universidades y Escuelas Politécnicas (Conuep), según mandato de la nueva Ley de Educación Superior que se expidió el 14 de mayo de 1982. A la par, también se creó el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), para impulsar las actividades de generación del conocimiento científico desde el Estado. El presidente Hurtado, al referirse a estas nuevas instancias del aparato estatal, manifestó que “la sociedad irá a donde vaya la universidad”.[2]

A fines de los años 80, el sistema universitario ecuatoriano acusaba un sinnúmero de deficiencias exacerbadas por el incremento caótico de la población estudiantil -de 20.936 estudiantes en 1970 se llegó a más de 200.000 en 1990, y “el número de profesores universitarios subió de 3.906 en 1980 a cerca de 13.000 en 1990”-[3], como resultado de la aplicación irresponsable del libre ingreso como ‘panacea’ de la supuesta democratización de la Universidad ecuatoriana. (O)

[1] Lucas Pacheco, ‘Evolución histórica de la universidad en Ecuador: 1603-2010’, en Historia de la Universidad en el Ecuador, Quito, Simposio Permanente sobre la Universidad, N° 3, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, 2011, p. 27.
[2] Lucas Pacheco, ‘Evolución histórica de la Universidad en Ecuador: 1603-2010’, p. 26.
[3] Carlos Paladines Escudero, ‘La reforma universitaria y el sistema de cátedra’, en Universidad-Verdad. Revista de la Universidad del Azuay, N° 30, Cuenca, abril 2003, p. 89.

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