El modelo de evaluación de carreras: más de lo mismo

Arturo Villavicencio

Universidad Andina Simón Bolívar, Junio 2014

Desde los años 1990 en México y otros países latinoamericanos se implantó un aparato de evaluación sustentado en la promesa de la calidad. Decenas de millones de niños y jóvenes mexicanos fueron medidos con pruebas estandarizadas, cientos de miles de maestros y académicos sujetos a evaluación para merecer un pago adicional y decenas de miles de escuelas, programas y universidades colocadas bajo escrutinio permanente. La evaluación ‘moderna’ tuvo éxito en crear un enorme aparato de vigilancia dedicado a medir a la nación una y otra vez, pero fue incapaz de generar una dinámica de mejoramiento de la educación y más bien contribuyó a degradarla (Aboites, 2012).

Resumen

La Universidad ecuatoriana se apresta a ser evaluada nuevamente. Esta vez son las carreras de medicina el objeto de un examen y escrutinio. Siguiendo los lineamientos de un ‘modelo genérico de evaluación de carreras’, la entidad evaluadora ha elaborado un modelo especifico que repite las mismas deficiencias y errores conceptuales y metodológicos del modelo aplicado en la última evaluación de universidades. La estructura de evaluación a ser aplicada contraviene principios básicos en los que se sustentan las herramientas de tipo multicriterial. La redundancia de los criterios e indicadores, la irrelevancia de algunos para los objetivos de la evaluación y la preocupante ambigüedad en su definición son manifestaciones de serias omisiones de las condiciones de exclusividad, pertinencia y operatividad que deben cumplir el conjunto de criterios e indicadores. Además, el modelo no explicita los arbitrajes necesarios para introducir ajustes de compensación entre criterios y/o indicadores, así como para resolver situaciones de proximidad a límites o marcas establecidas. Una revisión del modelo resulta indispensable para asegurar niveles aceptables de integridad y legitimidad en el proceso de evaluación. La revisión, necesariamente debe partir de un dialogo y debate con todos los actores involucrados.

1. Introducción

Un aporte trascendente del Mandato Constituyente No.14 fue el de haber reposicionado la evaluación universitaria como un mecanismo de garantía publica del funcionamiento de las Instituciones de Educación Superior (IES) dentro de un marco legal de autorización, reconocimiento, validez y certificación de sus actividades. Luego de una corta experiencia de una evaluación formal y complaciente, limitada al recuento de indicadores ambiguos y dudosos, que en definitiva no indicaban nada, la evaluación bajo el Mandato Constituyente generó confianza y expectativas sobre la recuperación del sistema universitario y sirvió para legitimar social y académicamente la presencia de una institución con la misión de impulsar el mejoramiento permanente de la educación superior. Quedó demostrado que era posible empezar la construcción institucional con la capacidad resolver las inherentes tensiones entre universidad, mercado y gobierno como mecanismo de asegurar un proceso continuo de avance en la calidad de la educación universitaria.

 

Descargar documento:  Modelo_Evaluación_Medicina Arturo Villavicencio

 

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