Vivimos una inquisición laica

Vivimos una inquisición laica

JUAN CARLOS CALDERÓN

PLAN V Entrevistas Historias , 23 de abril del 2014
Un poder basado en el control, el castigo y la humillación del disidente es analizado por este catedrático de Humanidades. Su tesis es que este Gobierno reedita las formas de la inquisición medieval.

Nelson Reascos: “Lo novedosísimo de esta inquisición es que tiene un carácter capitalista: a las sanciones se suma una multa económica. Es el capitalismo del siglo XXI”.

Catedrático universitario en áreas de la Comunicación, Lógica, Filosofía y Ética.

¿Qué implica para usted este cuestionamiento a secciones como Lunes Sexy o a comedias de televisión que un grupo de personas considera discriminatorias y por ello las denuncia en la Supercom?

Una de las características más notorias, perfectamente visibles incluso físicamente, es la ambición del Gobierno actual de controlar absolutamente todo. Para cada grupo humano, para cada institución, para cada grupo social, acción laboral… existen uno, dos, cuatro organismos de control, que han proliferado en los últimos tiempos. Un caso, la universidad está supeditada a la Senescyt, al Ces y al Ceaaces; además de los órganos internos de control. Es como una omnipresencia del poder, que controla absolutamente todo. Para controlar a la comunicación, a los gremios y a los medios tenemos a la Secom, bajo cuyo control han pasado todas las entidades no gubernamentales que tienen que ver con la comunicación; está la Cordicom, la Supercom, la Ley de Comunicación. En todos los ámbitos de la sociedad hay varios organismos de control, cada uno con una enorme autonomía  y poder de sanción, además de leyes, reglamentos… Estamos viviendo, a mi modo de ver, una suerte de Estado policial, se reedita el Estado de vigilancia absoluta, el panóptico total y yo lo calificaría como algo más retrógrado aún: vivimos una sociedad en donde la inquisición ha sido reinaugurada.

¿Por qué la inquisición?

Estamos viviendo una inquisición laica, porque si se mira a todos los juzgados, perseguidos, condenados o sentenciados por el poder, se les castiga sistemáticamente en tres aspectos: uno, cárcel, el castigo al cuerpo; dos, necesariamente piden algo que es propio de la inquisición y es una exigencia de perdón, disimulado con disculpas públicas, que en el fondo pretende llevar a la humillación de que el acusado se inculpe, reconozca haber cometido una falta gravísima; literalmente solo faltaría que les pidan que se arrodillen exactamente como hicieron con Galileo Galilei, pero esas eran otras épocas. Lo de Galileo es de 1633, cuando arrodillado, con las manos en la Biblia, tuvo que decir que estaba equivocado. Que juraba que estaba equivocado y que se comprometía a no repetir nunca más, una disculpa que el fondo es una inculpación. Porque que te castiguen desde la exterioridad es entendible, pero que tú mismo termines humillándote… Y la otra es lo que, además de inquisición laica, calificaría de capitalista. El capitalismo del siglo XXI: a todos cobran una sanción económica. Cuarenta millones acá, diez millones acá, a Jiménez 140 mil dólares, a El Universo, a Extra… Me imagino que si continuamos con esta locura de exorcizar el mal, según ellos, terminarán sancionando absolutamente a todos. Me parece que es una especie de escalada: primero a los gremios, luego los medios, las instituciones y ahora pasamos a los programas de televisión. Ya han mostrado lo ejemplar que puede ser la sanción a los periodistas, ahora vamos a los programas. Me parece que es una especie de cruzada moralista, de una moralina, que es una falsa moral, que curiosamente quiere moralizar al país. Ante esto, es altamente probable que haya una comunicación de malgusto, que incluso sea banal, trivial, y francamente vulgar, pero…

Pero estas personas no hablan de vulgaridad sino de derechos violentados, de discriminación…

Bueno, pero entonces que se lo haga de modo coherente. Quién es el que más infringe derechos en el Ecuador: la máxima autoridad. La señora Soledad Buendía, que denunció el tema del Lunes Sexy, fue discriminada, insultada y vejada en sus derechos por el Presidente. No la escuchamos decir entonces que había una infracción a sus derechos, que la estaban castigando al silencio, que es otro castigo de la inquisición: la inquisición castigaba al silencio, era un castigo religioso: no hablar, no intervenir, no dar conferencias… La castigaron al silencio, es una teología política. Si vamos a defender los derechos defendamos todos.

¿Pero cómo o quién determina la aplicación de esos derechos?

Los derechos deben ser en última instancia observados por el Estado, es lo correcto. Pero ¿quién resuelve cuándo realmente se cruza la frontera de infracción al derecho? Porque la sociedad nuestra es discriminatoria, culturalmente hablando; entonces, cómo controlamos que no hayan chistes sexistas, o racistas o discriminatorios. Porque entonces no vamos a poder contar chistes ni de los pastusos…

 

ECUADOR, 23 de abril del 2014

PLAN V Entrevistas Historias

http://www.planv.com.ec/historias/entrevistas/vivimos-una-inquisicion-laica?utm_source=emailcampaign426&utm_medium=phpList&utm_content=HTMLemail&utm_campaign=Esta+semana+en+PLAN+V+%7C+21-04-2014

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